Apocalipsis

Las siete copas de la ira de Dios
nos extraviaron en la tormenta.
Cuando los árboles sacaron sus
lenguas con los ojos en
blanco: era primavera pero nadie
lo notó.
Tan tapados de cara y cuerpo
fuimos confundidos con
actores representando un
Aquelarre
terminamos en una puesta en
escena en el Infierno.

Helena Cairo, poeta cubana/Cuban poet

Enviado por /submitted by Elena Madrazo